Pues bien, tanto me acojonaron que, además de pedir disculpas por una actitud casi suicida y de niño que estrena juguete, llamé al concesionario y hablé con el jefe de taller para preguntarle si le podía pasar algo al motor por haberlo subido de 2.500 vueltas durante el rodaje en momentos puntuales. El sherif del conce me comentó que el motor ya viene probado de fábrica, que no le sucede nada, pero que no obstante no se lo haga con mucha frecuencia.
Un compañero de foro ha comentado que el no le hizo casi rodaje al coche, es decir sin cuidado, y que le va de maravilla. No se, mi conducta con la conducción no va a ser la de aquél día (no quiero que me saquen en el foro la tarjeta roja
Un abrazo a todos.







