Lo bueno de estos viajes es que las espectativas que llevas para nada se cumplen , siempre se ven superadas.
El viaje en sí ha sido perfecto, de ir disfrutando cada kilómetro. Que decir de la hospitalidad de Miquel Angel y Montse; dan ganas de que le adopten a uno.
Un placer compartir mesa el viernes con un gran amigo (Miquel Angel), otro más aunque no nos veamos o hablemos lo suficiente (Nisus) y el tercero al que como a mí no le gusta el gato para comer

y del cual aunque en infinidad de veces no hayamos coincidido en temas foreros sí que puedo decir que desde que lo conocí en persona supe (y así me lo ha demostrado con creces siempre) que es una gran persona y un excelente amigo (Marko).
Parece mentira lo poco que se necesita para pasarlo bien cuando estás a gusto con la compañía. En la cena ya se vio claramente pero además un rato después se continuó notando al bastar un agradable local, una simple máquina de pimball y la atención de unas bellas señoritas (

) sirviéndonos unos gintonics para redondear la noche. Esos detalles estuvieron a la altura pero habría bastado un botellón en un banco de un parque para haber estado más que a gusto con esta compañía.
Pedir perdón a los asistentes a la "visita turística" anterior a la Calçotada, pero un inoportuno tirón en el lóbulo de la oreja derecha impedía mi participación en la misma. Muy a mi pesar tuve que detenerme en un bar cercano a descansar; allí se vió que algunos ya estamos mayores para ese tipo de caminatas ya que pude comprobar que en total éramos seis los lesionados que tuvimos que ir al amparo de algún brebaje espirituoso que nos repusiera de nuestras lesiones. Mano de santo, oye.
Sobre el lugar donde se celebró la Calçotada en sí, la verdad es que ha sido mi primer año pero no pude salir más contento del local. Muy buena atención y una muy buena materia prima cocinada estupendamente. Y lo más importante, la compañía al completo era de 10, así que no podía pedir más. Eso sí, una lástima las bajas de última hora y la cantidad de gente que por uno u otro motivo no pudo acercarse.

En fín; a pesar de que los calçots no son de mis comidas favoritas no soy capaz de poner ni un pero; además, en el fondo los calçots me daban igual y a lo que iba era a pasar un gran fin de semana con muy buena gente.
¡Ah!, que luego hubo fútbol. Un madrileño que lo pasó muy bien viendo un partido del Barça en territorio "hostil", tan hostil que hasta me invitaron mientras a tomar dos güisquis de esos que tan bien sientan.
Y como no hay dos sin tres, el último cayó en inmejorable compañía en casa de Miquel y Montse. Y a la cama, que el día siguiente toca vuelta.
Tendría palabras siempre buenas para todos y cada uno de los asistentes pero quiero además agradecer el detalle de Nisus por algo que no debe tener jamás contraprestación (hay favores que no lo son y que además son un placer hacerlos), de nuevo agradecer también la hospitalidad de Miquel y Montse... A Cuka y Cisco: que haré lo que esté en mi mano para que esteis los dos (o mejor aún, los cuatro) en la Nacional; y si tengo que ir a buscaros personalmente no dudeis de que lo haré.

De Marko creo que lo he dicho todo por lo que creo que no diré más, no vaya a ser que se "hinche" de escucharlo y ya no quepa ni en el A8.

Marko, nos vamos a tener que poner los dos a régimen; pero hoy no, mañana...

Miguel Angel y Rosa... siempre tan buena gente, son de los que siempre te esperas lo mejor.

Y no sigo porque acabaré olvidando aunque sea al camarero y quedaré como el culo.
La vuelta, de 10. De hecho no me quedó más remedio que redondearla quedando con Samuel para hacerle entrega de un paquete (no penseis mal

) y claro, ya tuvimos que matar una botella a la que le quedaba más o menos como para tres o cuatro gintonics por barba. Y es que si se queda ahí luego se estropea.
A todos los que habeis hecho posible esta KDD tanto por organizarla como por haber asistido... muchísimas gracias.
